De
cómo Tavochú se convirtió en lo que es
ahora (pa' que tomen nota)
Las
desventuras y sinsabores para llegar al aventura de los sabores
(n'ombre... si hoy estoy inspirado)
Nací
siendo yo muy joven en un hospital indefinido y hasta creo que
clandestino en esta ciudad siendo el habitante 14,657,342, como
no había dado patadas en el vientre materno, mi padre
desistió de comprar balones de fútbol y ropita
del Cruz Azul.
Al
principio mis padres temieron que naciera yo con una deficiencia
mental, sin embargo se alegraron cuando vieron que venia completo
(?).
Cuando
nos llevaron a alimentarnos y ver tantos niños, además
de probar mi primera comida, no podía quitar los ojos
de los platillos de mis compañeros de cunero, entonces
supe que lo mío era la gastronomía. (¿Qué
clase de anfitrión soy? la Gastrononuestra)
Mis frustraciones por no
poder ser catador de pechos maternos me ha llevado a ocupar
mis manos y mi mente en otras empresas menos bonitas pero mejor
vistas por la sociedad en general.
Sin embargo, la primera
interesada en que mis intereses culinarios (Con todo el respeto
y el mejor significado que tiene esta fina palabra) se vieran
frustrados era mi abuelita, si, esa hermosa criatura de pelo
blanco y lento andar tenía pavor a que entrara a la cocina
por que se me podían caer los pantalones, razón
por la cual yo entraba poco , peor aún fue cuando me
dijeron que aquel que se la pasa en la cocina pierde tarde o
temprano su hombría, pues me provoco fobia por ese cuarto
en particular.
Sin embargo un día,
mi propia abuela me envió a la cocina por sus pastillas,
cosa a la que de inmediato me negué, entonces un certero
y mortífero movimiento de bastón me convenció
de que ese día iba yo a perder la hombría, entre
corriendo y así salí con el frasco de las pastillas
y una cubeta en el pie, pero completo, no se me había
caído nada.
Durante dos semanas me revise
todas las mañanas, temiendo que durante la noche me hubiera
convertido en un guardia de harén, pero nada, esto me
hizo sospechar que todo eso de la perdida de lo que uno más
aprecia era una piña fenomenal, para probarlo primero
metí un pie, después una mano, después
la otra y por fin el otro pie, entonces oí un grito y
vi a mi "abue" subida en una silla pensando que era
yo un ratón enorme, después me reconoció
y su furia no se hizo esperar, me lanzó cazuelas, cuchillos,
tenedores, una tetera, etc..... hasta que en un arranque de
rabia, me lanzó su libro de cocina.
Al darse cuenta de semejante
error, trató de recuperarlo, pero yo, más ágil
y rápido se lo arrebate y corrí, a sus 90 y tanto
años era menos que imposible que me alcanzara, pero la
suerte ya estaba echada, mi futuro era la alta cocina.
Con lágrimas en los
ojos, amenazas y bastonazos tirados a diestra y siniestra me
pidió que le devolviera su libro, por que muchas de esas
recetas eran familiares. Sin embargo sabía que mi vida
dependía de que yo conservara ese libro, que mientras
lo tuviera en mi poder no se atrevería a dañarme,
así que huí, de vez en cuando le transcribo un
que otra por que tampoco me conviene que no cocine, como mi
abuelita, nadie, pero si se lo doy a cuenta gotas por que el
día que tenga todo el material que le interesa, pierdo
la hombría sin entrar a la cocina.
Datos Generales de Tavochú:
Fecha de nacimiento:
12 de diciembre de 1972.
Signo: Sagitario
Seña: Mucha gente me identifica levantando su
brazo para posteriormente acercar su puño a la altura
de la oreja.
Nacionalidad: Según amanezca la cotización
del dólar o del euro.
Sexo: Les aseguro que muy macho.
Cabello: Cubriendo un vacio.
Ojos: Pizpiretos y soñadores.
Nariz: Centrada con ligera inclinación a la derecha
Pómulos: De gran Altitud
Boca: Por fortuna, solo una.
Orejas: Atentas
Perfil: Extendido
Aficiones: Ron, Vodka y Ginebra.
Música favorita: Toda la que sirve para cocinar
(O sea, toda)
Equipo favorito: De Béisbol Los tigres y los Diamondbacks,
de fútbol americano los Vikingos, de Básquetbol,
el Jazz de Utah, de Hockey sobre hielo los Coyotes de Phoenix,
y aunque hace mucho que no veo el fútbol Mexicano, mi
apoyo a la Unión de curtidores. (¿Cómo
que ya no existen?)
Colaboradores: Pierre d` la tetê, Chef internacional;
Tekeda Rika, especialista en cocina Japonesa; Zorba Lazuppa,
Afamado Chef Griego; Juan Nepomuceno, estudioso de la cocina
prehispánica; recientemente Osvaldo, el conejo y por
supuesto mi abuelita.
Acérrimo enemigo:
La Tía Yaya,
quien con sus recetas ha provocado que la tasa de obesidad en
los mexicanos se incremente del 40 al 60% (¡Cómo
la odio!)
La foto se las debo.
Saluditos.
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