Gracias
por este espacio,
que me permitirá compartir estas líneas con alguna
alma viajera,
que pase por aquí esta noche, o cualquier día.
¡ Me alegro que estén aquí!
Llegué
a este planeta como la lluvia, en una cálida tarde del
mes de junio, en un año, que no me
da la gana decir,
por obra y gracia de mis padres y, a ese momento sublime de
calentura febril, que les permitió (hacerme) y disfrutar,
del único placer tangible que la vida nos permite aprovechar.
Y como el camino más directo a la perversión pasa
por la inocencia absoluta, en primer término y, respetando
jerarquías, me corresponde rescatar un poco del recuerdo
de aquellos años maravillosos e invencibles.
Soy producto de una mezcla
de sangre de origen español, francés, canadiense
e irlandés, una bomba genética europea, pasada
por América del Norte en un intento fallido por restarle
fuerza a mi herencia celta, con motivos netamente inexplicables
e incongruentes. Lejos de tener un porte aristócrata
o ya de perdida algo distinguido (regalo de mis antepasados),
creo estar más cerca de parecer una auténtica
prófuga del metate, al más puro estilo ahuehuenche,
pero con nombre de Diosa Romana y apellido Inglés.
Nací y crecí
en Colima. Aún no tengo claro por qué razón,
motivo o circunstancias, mis padres vinieron a parar aquí,
no tenemos parientes, ni motivos especialmente fuertes que nos
aten a este estado, (exceptuando la casa) pero aún así,
gracias por dejarme ser, y crecer en una tierra bella y pródiga
en
(muchas cosas).
Tengo dos hermanos que adoro
con pasión desenfrenada, compañeros de vida y
juegos. Muchas gracias, por haberme elegido como su única
hermana (y segunda madre). ¡Los amo, niños!
A mí la vida me ha
tratado bien, como es de verse. Soy muy agradecida, además
de afortunada, y hasta cierto punto aparentemente normal, pero
(ya salió el pero)
al principio de mi infancia,
justo después del destete y hacia el final del proceso
de la dentición, comencé a experimentar una rara
y alarmante enfermedad, que lejos de curarse con el tiempo,
jamás me abandonó, y que hasta la fecha, (he de
confesar), me ataca con frecuencia y sin piedad: El Síndrome
de la Imaginación Sublevada.
Y como evidentemente no
había cura para tal dolencia -creo que la de mi familia,
no la mía- mi padre, "viejo lobo de mar", sugirió
una opción para entretener y sacar algún provecho
de la insufrible niña loca, que tenía alborotados
y escandalizados a la cuadra y 15 más: El teatro.
El maravilloso arte de la
escena efímera, ese momento único e irrepetible,
que me recibió e instruyó para los juegos infantiles,
y me dio -por fortuna- este espíritu lúdico, que
es mi refugio en tiempos de guerra y hambre.
Pues sí, he sido
"teatrera", casi toda mi vida, hasta hace poco más
de un año, que decidí lanzarme a otra cosa, a
lo que fuera, con tal de no dejar morir, ésta que ha
sido la pasión más grande de mi vida. Prometí
regresar - no me apuro- (pero sólo hasta que cierto "pseudo
director de difusión cultural", termine por dejar
en paz lo que nunca debió haber tocado. No cabemos los
dos en el mismo espacio).
Los nuevos aires de mi libertad,
llegaron con incertidumbre, desconfianza y con un no sé
que hacer con mi vida. Aún, y mientras tanto estoy
reconociendo un terreno extraño e inhóspito para
mí y, para todos aquellos que vivimos de la magia y la
fantasía, del arte de entretener y divertir. Y del que
evidentemente nunca se está preparado para dejar, aunque
sea por algún tiempo.
No todo es aparentemente
vivir del cuento, puesto que tuve que poner mis pies en la tierra
y estudiar algo, que fuera más sólido y serio
que la técnica del clown, y que de paso, aportara algo
de tranquilidad y respiro a mis padres. Egresé de la
Facultad de Letras y Comunicación, más por orgullo
que por dedicación, y entre giras y presentaciones, acabé
finalmente por darles y darme un título, que hasta la
fecha no he mandado a enmarcar.
Nunca quise ser como nadie,
si no exactamente como yo misma, y esa absurda necesidad de
expresarme a como diera lugar, me ha labrado -a sudor y lágrimas-,
lo que hay dentro de este cuerpo y mente, que bulle sin descanso,
yo creo que hasta el fin.
Actualmente laboro en una
coordinación estatal de comunicación, de cierta
institución de renombre, pero no me gusta el trabajo
burocratizado, (por lo que sigo suspirando por los viejos tiempos).
Allá no hay aplausos, ni reflectores que iluminen, ni
un libreto que me diga que hacer y como actuar; soy casi yo
misma, pero no del todo, para fortuna de los demás.
A Luis Álvarez lo conocí la madrugada del 16 de
noviembre de 1999, bajo influencias planetarias particularmente
extrañas. Esa noche y sin saber los astros apadrinaron
el encuentro de dos almas superficialmente opuestas, pero profundamente
afines. ¡Y desde entonces no lo he dejado en paz!.
Y sin no me corren antes
(por contribuir a causar daños psicológicos a
terceros), tendré mucho gusto en seguirles dando lata
por aquí. Aunque no se los prometo, porque mi editor
ya no quiere que utilice la línea telefónica para
dirigirme a él, me restringió el envío
de los iméils, y lo más seguro es que próximamente
me exija que le mande los textos por medio de señales
de humo. Definitivamente él sabe lo que hace.
PUNTOS QUE HAY QUE TOMAR
EN CUENTA PARA NO REGARLA CONMIGO:
- COLECCIONO: Buenos
recuerdos y Libros ( leídos y todo)
- CARACTERÍSTICA
PRINCIPAL QUE ME IDENTIFICA:
Un reloj de Batman ( no confundir con el vampiro de la Bacardí,
si lo hacen será bajo su propio riesgo)
- NO PUEDO VIVIR:
Sin mí
- LO QUE MÁS
ME DISGUSTA: Que
haya niños enfermos y/o con hambre, la infidelidad
en cualquiera de sus formas, la gente que cuenta " chistecitos",
para hacerse los graciosos, y la pareja presidencial ( Foximiliano
y Martota)
- POSICIÓN SEXUAL
FAVORITA: Yo
arriba ( no es que les importe, pero eso dice mucho acerca
de mi personalidad)
- LO QUE ME HACE FELIZ:
Que se acuerden de mí, me tomen en cuenta y me traten
con amabilidad y respeto
- PRÓXIMO EVENTO
IMPORTANTE EN MI VIDA:
Una rifa ( Mis tías me están organizando una,
nada más que yo estoy vendiendo los boletos, si alguien
quiere sacarse un tigre en la rifa, mándeme un iméil)
- LO QUE MÁS
EXTRAÑO:
A mi hermano Juan
- AÚN TENGO LA
ESPERANZA DE: Encontrar en alguna parte de este planeta
azul, "alguien", que esté dispuesto a amarme
hasta las últimas consecuencias
- LO QUE MÁS
ME GUSTA HACER EN LA VIDA ES: El
amor ( y también la paz).
¡Pórtense mal
y cuídense bien!
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