Amiguita
Mía:
Hoy
tengo para usted una receta fácil y semi-saludable. Es
verdad que el yogur tiene magníficas y nutritivas propiedades,
pero también es cierto que la receta incluye huevos (colesterol),
aceite, harina (material engordante) y azúcar refinada
que, según dicen, es malísima para la salud. Usted
no se acompleje querida amiga, este panqué tiene muy
buen sabor y, si no hace hincapié en estas nimiedades
ante sus invitados, puede presumir que les ha dado un postre
nutritivo y dietético (¡ja!).
Ingredientes:
- 3 huevos
- 1 taza de yogur de limón
(o el sabor que usted quiera, al fin y al cabo usted es la
que se lo va a comer)
- 1 taza de aceite de girasol, cártamo,
maíz u oliva siempre que no sea muy fuerte. (Pensándolo
bien no utilice aceite de oliva, no confío en usted,
puede echar a perder la receta, mejor aceite de maíz
que es más mexicano)
- 1 taza de azúcar. Puede
usar azúcar morena, también le da buen sabor.
- 3 tazas de harina (cernida por
favor, no quiero que se le hagan grumos a la masa y luego
diga que le di mal la receta. ¡Ciérnala tres
veces!)
- 1 cucharada de polvo para hornear
Horno precalentado a 180 grados (si
no precalienta el horno la cocción será irregular
y se puede quemar por fuera y quedar crudo por dentro. ¡Sea
precavida!).
Procedimiento:
Ya que la masa debe quedar esponjosa
es recomendable que NO utilice la batidora eléctrica;
hágalo a mano, con un tenedor o, de preferencia, utilice
un batidor de globo, así quemará algunas calorías
que podrá recuperar después comiéndose
el panqué. Bata los huevos hasta que queden mezclados
y de color uniforme, luego agregue poco a poco el yogur, el
aceite, el azúcar, el polvo de hornear y por último
la harina. Sea precavida y no ponga toda la harina de golpe,
añádala en pequeñas porciones y vaya batiendo
CON MUCHO CUIDADO, si no lo hace con cuidado corre el
riesgo de 'empanizarse' y tendrá que lavar su precioso
mandil, el cual espero se haya puesto antes de comenzar a cocinar.
Si no se puso el mandil lo que tendrá que lavar será
su vestido. Siga batiendo hasta que desaparezcan los grumos.
Engrase y enharine un molde rectangular
para panqué (¡obviamente!). Si no tiene el molde
rectangular para panqué use uno redondo o uno cuadrado,
no sea tan fijada. Métalo al horno y déjelo cocinar
entre 35 y 45 minutos. Para saber si está listo introduzca
un palillo, tenedor o cuchillo en la masa, si este sale limpio
el panqué está listo, si no déjelo en el
horno unos minutos más. Sáquelo del horno y déjelo
enfriar.
Una vez frío puede desmoldarlo,
para ello despegue el panqué de las paredes del molde,
puede utilizar una espátula para despegarlo. Si está
muy pegado ayúdese con un cuchillo. Si se ayudó
demasiado con el cuchillo ¡ya lo echó a perder!
Saque las boronas y guárdelas para una receta con boronas
que tendré que darle, porque tampoco vamos a desperdiciar
la comida.
Una vez desmoldado puede espolvorearlo
con azúcar glass e incluso adornarlo con mitades de cereza
o alguna otra chuchería. Si quiere póngale crema
Chantilly y si no quiere no se la ponga. Yo soy partidaria de
un leve toque nevado de azúcar glass y ya, porque lo
encantador de un panqué es su sencillez, pero en gustos
se rompen géneros. También puede servirlo acompañado
por una bola de helado de vainilla. Si echó a perder
el panqué sólo sirva el helado de vainilla.
Cultura Culinaria
No, mi estimada amiga, "yogur"
no está mal escrito, de hecho este es el vocablo que
deberíamos utilizar en español para dicho alimento.
Por favor, no vaya a buscarlo en su diccionario de francés
o de inglés porque ahí no está la respuesta
a su duda. Este vocablo se deriva del turco yoghurt,
no obstante mucha gente dirá que estoy equivocada, que
debía escribirse yogurt, yughur, yughurt, yougurt,
youghurt, etc. No se preocupe amiga mía, porque como
el panqué se lo van a comer y no lo van a leer pues no
tendrá problema, a menos que se quiera ver muy mona y
escriba yogur con glaseado sobre el panqué. Recomiendo
que evite esta última opción.
Por otra parte, contrario a la creencia
de muchos, la palabra correcta para denominar las migajas de
pan es borona y no morona, así pues, no
es error del editor ni del corrector de estilo sino la pura,
franca, llana y verdadera palabra la que estamos empleando en
esta receta. Para evitar discusiones lingüísticas
con sus amigas, hijos, marido o amante, tómese la libertad
de seguir diciendo moronas.
Dulces deseos.
La
Tia Yaya
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