Amiguita
linda:
¿Está cansada de abrir
un libro de recetas y que resulte que los ingredientes era incorrectos,
además de que la receta no le queda igual que en la foto?
¿Está harta de comenzar a hacer un rico soufflé
y tener que servir un mazacote aplastado, desabrido y chicloso?
¿Está hasta la coronilla de que lleguen invitados
inesperados y no pueda ofrecerles más que café
soluble y galletas habaneras? ¿Ya no soporta comer galletas
caseras aplastadas y duras? ¡Mi familia tampoco lo soportaba!
Pero gracias a su sacrificio y actitud heroica - además
de los módicos precios con que nos atendía mi
primo el dentista cada vez que alguien se rompía un diente
con una cáscara de nuez escondida en algún panqué
- he logrado perfeccionar mis técnicas de repostería
casera para toda ocasión y quiero compartirlas con usted.
Amiga querida, ¡no tenga miedo
de cocinar! La vida agitada de nuestra época nos da poco
tiempo para meternos a la cocina para hacer un sándwich,
¡mucho menos un mousse de chocolate!, pero tome un poco
de su tiempo amiguita, haga un espacio de vez en cuando para
consentirse y consentir a su familia. Si quiere sacarle dinero
al marido déle una buena cena y harto dulce de postre
para que tenga energía, después de eso puede pedir
lo que quiera. Si va a llevar a los niños de visita con
su odiosa cuñada (o suegra), deles un buen postre antes
de salir de casa para hacerla ver su suerte, al fin usted no
los va a cuidar. Si usted se siente triste, desganada, fatigada,
pruebe un buen postre que le alegre el día. Con esto
no quiero decir que comer sea la solución a todos sus
problemas ¡de ninguna manera! No olvide que el exceso
de comida puede ser muy dañino y engordador, pero un
poco de postre complementa la comida y nos brinda unos minutos
para reposar y charlar con la familia.
También quiero que sepa usted,
amable amigo, que no estoy excluyendo a los hombres de esta
sección. Tampoco soy de las que piensa que la cocina
es sólo para las mujeres ¡al contrario! Los hombres
cocinan muy bien y más de una vez he sido humillada ante
las dotes culinarias de un muchacho, pero usted disculpará
que me dirija en general a las mujeres, me parece más
amable y un poco más cómodo dirigirme a una buena
amiga que a un amigo que esté muy bueno. Por favor, no
se ofenda y envíeme también sus comentarios.
En esta sección podrá
encontrar postres de todos tipos y toda clase de consejos. Si
tiene alguna duda no se preocupe, sólo hágamela
saber y obtendrá una respuesta en breve (esto no quiere
decir que aclararé dicha duda, por supuesto). Así
pues gentil amiga, he aquí mi humilde colaboración
que servirá para aumentar la lonja y ojalá también
estreche sus lazos familiares y amistosos.
Dulces deseos:
La
Tia Yaya
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